En realidad era lo que me imaginaba. Como dicen ésos de la Bolsa, lo daba por descontado.
Pero no deja de decepcionarme.
Porque el voto es un reflejo del país.
Con Zapatero tendremos un presidente que acaba de declarar barbaridades como ésa de que aprueba que sancionen a un ciudadano por rotular en castellano su tienda.- Tendremos a un presidente mentiroso que afirmó que ya no negociaría con ETA y que volvió a negociar. La última entrevista, este mes de marzo, días antes de las elecciones.
- Tendremos a un presidente que acusa a la oposición de crispar el país, cuando es él quien lo crispa con sus actitudes y sus obras.
- Tendremos a un presidente que nos promete un montón de ayudas populistas, a golpe de cheque de charlatán de feria.
Tendremos el presidente que han querido los españoles.
Porque los españoles queremos a un mentiroso, a un charlatán de feria sonriente, a un tipo que aprueba que te multen por rotular en castellano.
Tendremos lo que nos merecemos.
Y me decepciona profundamente.
Pero la democracia es así. Como alguien dijo: "suponer que más de la mitad de las personas tienen razón más de la mitad de las veces". Y, cuando crees que no es así, aceptarlo con entereza.
A veces pienso seriamente mudarme de país. Pero los humanos somos iguales en todo el mundo.
(El PSOE crece por el voto de Cataluña. Yo vivo en Cataluña. Me siento un extraño en mi tierra).
